Todo lo que queremos es ser felices en esta vida, pero, ¿cómo podemos ser realmente felices?, lo que no teneos es la fuerza necesaria o al menos yo no tengo la fuerza para lograrlo pelear por lo que quiero, por todo aquello que deseo, si mis padres me vieran, estoy seguro que no solo me abofetearían, sino que entre gritos e insultos condenarían mi alma a una eternidad en el infierno pagando todos mis pecados, que si soy sincero son muchos, los cuales debo pagar.
Que es realmente lo que está pasando, me encuentro en un auto volcado, a lado de la carretera el parabrisas colapso y una trozo de vidrio esta incrustado en mi pecho, mi hombre derecho está roto y no siento las piernas, tengo dolor de cabeza, el cinturón de seguridad se trabo, estoy atrapado cabeza abajo, un olor a gasolina invade todo el auto, aun no sé si esto causara que el auto se encienda y explote no veo chispas cercas y tampoco veo cables o algún poste, este es el punto preciso de mi vida en el cual puedo morir, recordé el momento exacto en el que comenzó todo esto, no solo lo recuerdo, es como si hiciera un viaje al pasado y viera de cerca todo lo que sucedió.
El día que comencé a realmente, fue cuando comencé a cuestionar el rumbo de mi vida, todo en ella era normal vengo de una familia cristiana súper conservadora y religiosa, y si fuera poco, también les gusta juzgar a todas las personas que siguen una vida llena de lujuria y perversión, o como les gusta decir, aquellos que viven en la concupiscencia, hasta el día en el cual conocí a Candasce yo también pensaba así, claro que era un poco más tolerante pero mis padres y mis hermanos no.
Un día para las fiestas de fin de año la iglesia recaudaba fondos para los pobres, que no era realmente una recaudación para ellos, ya que todo el dinero que entraba se utilizaba para pagar cosas de la iglesia y del pastor, solo un 10% era entregado para los pobres, y si era un monto bastante elevado el que se recolectaba. No puedo decir que es el mismo actuar en todas las iglesias pero al menos en la mía el pastor era un corrupto que solo sacaba dinero a su comunidad, bajo la frase de aquellos que no apoyan a la iglesia se irán al infierno. pero eso es otra cosa, como decía para las fiestas de fin de año se elaboraban unas tarjetas navideñas , en las cuales se mostraba a la familia tradicional y cristiana ya que todos los que participaban en la foto llevaban una camiseta de la iglesia misma que pagábamos nosotros como ven la iglesia no soltaba ni un solo peso, la sesión de fotos que realice fue la primera el Pastor le dijo a mi padre que yo debía participar en la foto ya que reflejaba al joven correcto y educado todo un deportista y pues como nunca me opuse a ninguna orden que me daba mi padre, acepte.
la sesión la pago mi padre al igual que la edición e impresión de las tarjetas, el 24 de diciembre por la noche se celebraba una misa y el pastor nos pidió que estemos sentados al frente del altar viendo a los feligreses, en toda esa concurrencia vi a na mujer, no era parte de la iglesia, era nueva deslumbraba, traía un vestido rojo súper llamativo, tacones altos, el cabello de color rubio de tés blanca, quisiera estar cerca de ella para poder ver el color de sus ojos, al llegar se sentó en la primera fila en medio de dos ancianos, los saludo con un beso y los tomo de la mano, en toda la ceremonia no podía dejar de verla, me preguntaba si era algún familiar de aquella pareja, de serlo debía se lejano, porque ellos no tenían parientes vivían solos y se la pasaban la mayor parte del tiempo en la iglesia.
Pero además de ello se me hacía conocida, la había visto en algún lugar, pero donde no podía recordarlo, mientras no dejaba de verla la ceremonia había acabado, todos se pusieron de pie, se acercaron a nosotros fue una gran aglomeración y solo pude ver a esa preciosa mujer alejarse y salir de la iglesia, trate de llegar a ella, había mucha gente a nuestro alrededor, saludándome, entre todo el alboroto y tropiezos, logre salir de la iglesia.
Al llegar a la entrada estaba completamente vacía, seguramente se habría ido, me quedaría con tantas ganas de hablar con ella. De pronto escuche una voz diestras mío, ella estaba apoyada en la pared.
- Hola muchachote, me buscabas.
- Esperaba poder hablar contigo.
- Pues aquí estoy, cómo te llamas.
- Soy Adrián, y tu cómo te llamas.
- Me llamo, Candasce.
- Las personas, la pareja de ancianos con los que estabas sentados, son parientes tuyos.
- Si, son mis abuelos los vine a visitar, por lo general nos vemos en la casa, pasamos ahí las fiestas y luego me voy.
- Es la primera vez que vienes a la iglesia verdad no te he visto antes.
- Pues si mis abuelos me pidieron que los acompañe según ellos sería una ceremonia especial, y si lo fue
- Tienes razón si lo fue al menos pude conocerte, pero siento que te he visto en otro lugar, no nos habíamos conocido antes.
- Es la primera vez que vengo a esta iglesia y pues a menos que trabajes en algún aeropuerto no, no nos conocimos antes.
- La cuestión es que si te he visto antes solo no puedo recordar donde.
- Creo saber dónde me has visto, si ves televisión, salgo en comerciales ocasionalmente.
- Ya recordé, eres la modelo del comercial de shampoo, que linda eres y aún más en persona
- Mis abuelos ya están saliendo, iba a irme hoy en la noche, pero si quieres puedo quedarme unos días, así conocernos mejor.
- Me encantaría, conocer a tan hermosa mujer.
Las personas empezaron a salir de la iglesia, mi padre al ver que hablaba con la muchacha, me dio un jalón y me aparto de ella, conduciéndome al auto, los abuelos de la chica también se la llevaron. Me alegraba haber podido hablar con ella, es una mujer muy hermosa y no imaginaria que fuera modelo, el único problema que podía contemplar es que mis padres verían con malos ojos el que ella y yo fuéramos amigos.
La noche entera me pase pensando en ella, busque en internet, el video del comercial, el cual me gustaba mucho y también busque algunas de las fotos que hizo, era una gran modelo, me gustaba cada fotografía que podía encontrar en la red, descargue algunas y la puse como fondo de pantalla.
A la mañana siguiente en el desayuno, mi adre molesto me pidió que me sentara frente a él, par regañarme por haberme encontrado conversando con Candace.
- Adrián, seré claro, no quiero volver a verte hablar con esa mujer, sé que puede ser atractiva, pero eso no puede nublar tu juicio para juzgar a las personas que andan en el mal camino y esa mujer es una pecadora, es por eso que no puedes acercártele.
- Pero papa, ¿por qué dices eso, la conoces?
- No es necesario fue suficiente ver, como iba vestida, los Torrez nunca hablaron que tuvieran alguna pariente y es mas no la presentaron a la comunidad.
- Papa no es bueno juzgar a las personas, sin conocerlas
- No estoy juzgando, solo digo lo que se ve a simple vista, se acabó el asunto no quiero verte cerca de esa mujer entendido.
Me quede sin decir nada, siempre obedecí las ordenes de mi padre sin protestar, pero esta sería la primera vez que lo desobedecería, porque no pienso dejar verla y quiero realmente conocerla, es muy hermosa y desde que la vi entrar a la iglesia despertó algo en mí, no puedo explicarlo, solo puedo decir que despertó algo que tenía dormido en mi interior y no tenía pensado volverlo a dormir.
Salí de mi casa diciendo que iba a trotar pero en realidad me dirigía a la casa de los Torrez, que vivían a pocas calles de mi casa, era una casa pequeña, de color blanco con bordes de color café al rededor, solo la conocía por fuera, pero se veía que era de dos pisos. O eso parecía. Tenía un jardín pero solo césped muchas veces me ofrecí a plantar algunas flores pero ellos no querían decían que era mucho cuidado, y que no gozaban de paciencia para ese trabajo mas en la casa, así que solo podaba el césped.
Cuando llegue Candace estaba sentada en la entrada de su casa.
- Hola te esperaba.
- Y como sabrías que vendría.
- Era de esperarse, sabes quienes son mis abuelos, y anoche dijimos que nos veríamos
- Que te parece si vamos a dar una vueltas al bosque conozco una laguna que va a gustarte.
Nos encaminamos a la laguna, todo el tiempo fuimos riendo haciendo chistes sobre el aspecto del otro, que si ella era algo chaparra o que yo parecía un viejo de 50 años, incluso se burlaba de mi religión como cristiano, siendo que ella era una monja de la santa iglesia.
En el trayecto habían personas que conocían a mi padre y nos veían estaba seguro que le irían con el chisme, pero eso no me importaba lo único que me importaba era pasar tiempo con ella, al llegar a la laguna ella empezó a desvestirse quedándose en ropa interior y arrojándose al agua. Desde ahí me gritaba que hiciera lo mismo y sin pensarlo lo hice.
- Esta es la primera vez que me meto a esta laguna.
- Pero si el agua esta deliciosa sobre todo para esta época del año si bien no hace mucho calor por este lugar el clima es el adecuado.
- Tienes razón, pero vengo pocas veces a este lugar solo cuando necesito pensar.
- ¿Que podría atormentarte?.
- Nada en particular, solo pensar en todo lo que ocurre en mi vida.
- Pareces un muchacho aburrido, para ser sincera, cuando te vi en la iglesia me pareciste algo estirado, pomposo, luego de conocerte eres totalmente diferente a como aparentas.
- No creas solo contigo me comporto así de extrovertido. antes de conocerte si era ese aburrido que dices.
- Eso quiere decir que llegue a cambiarte la vida, que alegría me da saberlo.
- Ya salgamos del agua, que si es deliciosa pero también hay peces y algunos no son amigables.
- Está bien, salgamos de aquí.
Nadamos hasta la orilla, nos quedamos por un largo tiempo mirando el cielo.
- Me dijiste que eras modelo.
- Si, pregúntame lo que quieras saber que yo encantada te cuento.
- ¿Cómo es la vida de una modelo?
- No voy a mentirte, es un poco dura pero trae buenas recompensas, tú también podrías ser modelo, eres un joven atractivo. tienes buena altura podrías hacer buenas campañas.
- No lo creo, estas bromeando, no podría llevar la vida de un modelo.
- Claro que podrías.
- En verdad lo crees.
- Adrián eres atractivo, alto, tienes un buen físico, lo cual es algo raro para un cristiano que se la pasa en la iglesia.
- Ya no te burles.
- Es cierto, solo necesitas un pequeño empujón y listo podrás ser un gran modelo, yo puedo enseñarte.
Mientras hablábamos llegaron mi hermano y sus amigos que nos vieron a la orilla de la laguna, tan solo con ropa interior y de seguro pensarían que entre ambos paso algo y por eso nos encontrábamos en una situación un tanto bochornosa e inapropiada.
- Adrián que se supone que estás haciendo en este lugar.
- Agustin, nada solo nadamos un rato, te presento ella es Candace, Candace él es mi hermano Agustin.
- No quiero conocer a una zorra, es mejor irnos de este lugar, en la casa solucionaremos tu comportamiento. – Al decir esto tomo mi ropa y me le aventó a la cara Candace se acercó a él.
- Hola Agustin, que es lo que te molesta, ¿encontrarme a la orilla del lago con tu hermano? o ¿que no fueras tu quien este con migo?, sabes tu hermano es mucho más atractivo, guapo, inteligente, bueno es mucho más hombre que tú. y si vuelves a llamarme zorra te meteré una piedra en el culo entendido.
Mi hermano se alteró y quiso darle una bofetada, ella se agacho esquivando la bofetada y le dio un golpe con el puño cerrado que hizo que le sangrara la nariz, luego una pata en el miembro que lo voto al suelo, en ese alboroto me tomo de la mano cogió nuestra ropa y corrimos.
Yo iba detrás de ella riendo y feliz por lo ocurrido, mi hermano se lo merecía, era un altanero y pedante se merecía ese golpe, y que tal ese golpe a su ego, Que tal la humillación ante sus amigos que se quedaron pasmados por lo sucedido. Después de haber corrido por un largo rato, y habernos introducido en el bosque, nos dimos cuenta de la hora, ya casi era de noche, vimos un árbol enorme y decidimos trepar en él, y pasar la noche en ahí, sabía que al llegar a mi casa me esperaba un gran regaño y no solo por parte de mi padre sino de toda la familia, Candace llamo a sus abuelos para avisarles que no llegaría a dormir y que no se preocuparan, yo solo le envié un mensaje a mi madre, diciéndoles que no me esperen.
En ese árbol nos quedamos hablando.
- ¿Por qué no vives con tus abuelos?
- No estoy acostumbrada a esta vida tan aburrida, me gusta viajar disfrutar de las delicias que este mundo te ofrese.
- Y que paso con tus padres.
- Mi padre era militar, él siempre estaba de misiones, en una de ellas se conoció con mi mama, que también se llamaba Candace,
- Llevas su nombre
- Si así es, ellos se conocieron y se enamoraron aún conservo las cartas que mi padre le dedicaba, el caso es que ellos se casaron en una bunker en el mar atlántico, en la noche de bodas me concibieron, al nacer, mis padres fueron llamados a una misión en áfrica, en Nigeria para ser más exactos debían recoger a unos americanos que estaban refugiados, pero la misión no salió como esperaban y ellos murieron, yo tan solo tenía 1 año, mis abuelos los que tú conoces se hicieron cargo de mi hasta que cumplí 6 años después de eso me enviaron a un internado militar ya que era los beneficios que el gobierno me entregaba aparte de una manutención hasta que yo cumpliera los 18 años.
- Entonces eso explica porque no te conocí, si sabía algo que tus abuelos tuvieron un hijo que murió, pero no que tuvieran una nieta
- Los quiero mucho pero ellos no aceptan que fuera modelo, me gradué a los 16 años del internado y me ofrecieron una beca para la universidad, pero no la acepte, al salir de la secundaria fui a un castin de modelaje para una campaña de ropa, me quede, esa primera sesión de fotos me encanto, decidí que quería que esa fuera mi vida.
- La historia que me cuentas es apasionante ya quisiera que mi vida fuera si, he vivido aquí desde que nací y solo me dedique a ser un buen hijo, un buen estudiante y eso es todo.
- Pero eres muy lindo porque no te vas, o mejor, ¿te gustaría venir con migo? como te dije yo puedo enseñarte.
- Me encantaría, pero no puedo hacerlo estoy en el último año de la universidad, y después de ello mi padre quiere que entre a trabajar en la empresa en la cual él trabaja, no puedo dejarlo.
- Si pero te la vas a pasar toda tu vida haciendo lo que tu padre quiera, tienes que aprender a vivir, a ser feliz con lo que tú quieras. respóndeme algo, ¿cuándo fue tu primera vez?
- Primera vez de que
- ¿Cuándo fue la primera vez que tuviste relaciones?
- Ese tipo de preguntas son muy personales, no creo que debieras hacerlas.
- Ese tipo de preguntas personales, no son nada del otro mundo, mira mi primera vez fue a los 16 el día de mi graduación, y fue con un lindo y muy caliente militar.
- Eso es muy, no sé qué decir me dejaste sin palabras.
- Responde ¿Cuando fue tu primera vez? y se sincero
- Está bien, la primera vez fue en la universidad, no puedo decir que ella era caliente, era una de las animadoras del equipo, me gustaba pero después de tener relaciones, no era como yo lo esperaba.
- Tal vez el problema era que hubieras querido estar con otro tipo de personas.
- Mis padres siempre me inculcaron que para ello, debía primero casarme con la bendición de Dios y recién pensar en estar con una mujer, pero antes no. Y tal vez por eso es que no pude disfrutar esa primera vez, y la única para serte sincero.
- Solo estuviste con una sola mujer y una sola vez.
- Ya no te burles.
- Pueda que tengas razón que lo que te ensañar desde que eras un niño te impidió disfrutarlo, pero también está el hecho de que fuera porque en realidad quisieras que un hombre fuera tu primera vez.
- No claro que no. ¿Por qué dices algo como eso?
- En este trabajo he conocido a muchas personas, y muchas de esas personas no creen que son homosexuales pero realmente lo son y lo tienen tan guardado dentro de ellos que no llegan a reconocer que lo son .y se pasan toda una vida llena de mentiras.
- No diría que es algo que lleve escondido, estamos en confianza verdad y todo lo que hablemos solo será entre nosotros.
- Si te lo prometo Adrian, no se lo contare a nadie, de todos modos solo conozco a mis abuelos.
- Está bien, si me gustan las mujeres incluso tú también me gustas eres la mujer más hermosa que he visto, pero desde que estaba en la secundaria en ocasiones me sentía atraído por algunos muchachos, en las películas y revistas los veía musculosos atractivos, me gustaba verlos desnudos al menos solo del torso, y tome la decisión de parecerme a esos modelos, me puse en forma, es por eso este cuerpo de atleta, mi padre decía que eso de hacer ejercicios y demás me mantenía con la mente ocupada y fuera de malos pensamientos, pero la verdad es que mientras hacía ejercicios en el gimnasio me imagino a los hombres desnudos y en ocasiones cundo ellos están todo sudorosos, llego a excitarme.
- Bueno eso se llama Bisexualidad, y no está mal.
- Tal vez para ti no, pero para mi familia es pecado, he incluso es una aberración.
- Para mis abuelos también y es una de las razones por las que no vivo con ellos. Pero mi propuesta sigue en pie la propuesta ven con migo.
- Apenas me conoces, como podrías ofrecerme algo como eso.
- Desde que te vi sentado en el altar de la iglesia me impactaste eras un hombre que sobresalía del resto de esta comunidad, aparte de guapo atractivo, pensé que alguien como tu quisiera algo con migo, pero saliste a buscarme, y ahora nos contamos cosas tan personales que no necesito más.
- Si eres una mujer que inspira confianza, y en tan poco tiempo, de conocerte sé que puedes ser una gran amiga,
- Solo amiga no crees que podamos ser algo más.
- Podemos ser todo lo que tú quieras, lástima que solo dure el tiempo que te quedes.
- Puede durar todo el tiempo del mundo, si aceptas venir con migo.
-
Nos abrazamos ya era muy tarde, nos quedamos dormidos, al amanecer yo fui el primero en despertar, la admiraba, en un día hice cosas que en toda una vida no había echo, el dormir fuera de mi casa, nadar semidesnudo en un lago, escapar de mi hermano, y me puse a pensar hasta donde más llegaría si me fuera con ella, de hacerlo que haría, trabajaría de modelo, como ella, terminaría la universidad, la decisión si es una sola no puedo irme y solo disfrutaría el poco tiempo que tengo para estar con ella. Despertó, me dio un beso en la boca algo inesperado.
- Buenos días, querido galán, me admirabas.
- Claro es la primera vez que me despierto en tan grata compañía, pero ya debemos irnos, mis padres deben estar preocupados y ya les hice pasar una mala noche.
- Está bien, vámonos, pero en la tarde nos vemos, quisiera que me acompañes al cementerio, iré con mis abuelos.
- Si claro que te acompaño, me encantaría.
Nos bajamos del árbol pero antes de irnos con una piedra talle nuestras iniciales, para recordar la maravillosa noche que pase ahí. En el camino nos tomábamos de las manos y viendo los árboles, admirando los paisajes, y escuchando el cantar de las aves, llegamos a su casa y nos despedimos con un abrazo, salió de su casa el señor Marco, era el abuelo, un señor mayor, también militar y era muy estricto la saludo con un beso en la mejilla se acercó a mí me dio la mano con un fuerte apretón y me dijo.
- Espero que te hayas comportado como un caballero con mi princesa.
- Si claro señor.
- Eso espero.
Me soltó, dándose la vuelta entró a su casa, me dirigí a mi casa, sabía que me tocaba un duro recibimiento, sobre todo por parte de mi padre y ni que hablar mi hermano también estaría muy molesto, pero no me arrepentía de nada, pase una noche genial. Al llegar a mi casa mi padre me esperaba en la puerta sosteniendo un cinturón, no solo sería un regaño esto estaría intenso, no sería la primera vez que me golpea, lo ha hecho antes pero ese recurso era cuando hacía algo muy malo.

